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Seminario 2011 “Haciendo camino y forjando patria”



Los eventos sucedidos a partir de fin del siglo XVIII marcan el comienzo de la era moderna como hoy la conocemos: el invento de la mecanización en sus muy diversas expresiones, los movimientos sociales que empiezan a definir a todo ser humano como uno importante a partir de la Declaración de los Derechos Humanos realizada en París y que lleva como consecuencia a un nuevo pensamiento humanista, que desemboca en la Revolución Francesa y en los posteriores procesos independentistas de las diversas regiones americanas; los que generan un cambio de perspectiva en cuanto a la visión de la vida cotidiana y llevan a la implementación de una nueva filosofía y de forma radicalmente importante, al surgimiento en Europa, de una nueva clase al poder y en América, a la adquisición del poder absoluto de la clase hegemónica.


Se hace entonces necesaria la demostración de desarrollo y poder adquisitivo; por lo que se recurre al conocimiento y reconocimiento europeo ya que esta nueva clase hegemónica en América, llega al poder sin experiencia para dirigir a una nación en formación. Pero con grandes ideas y elocuencia como planteaba Don José Ma. Morelos y Pavón:  “…Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales, que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto.”

El desarrollo de la mente creativa humana prolifera de forma logarítmica y se une a los sucesos sociales y genera nuevas necesidades que al momento no pueden ser cubiertas en América, porque la tecnología no ha sido desarrollada. Se recurre a los productos preexistentes en Europa, llenando con ello ese vacío para demostrar desarrollo y poder adquisitivo.

Sin embargo, se aprovecha la infraestructura instalada desde el tiempo virreinal y se reutiliza el territorio desde esta nueva visión ilustrada, lo que lleva por consecuencia a cambiar el uso y percepción de este espacio haciéndonos sentir y ser iguales e innovadores ante el resto del mundo.

Y bueno, lo que los ojos ven es claro y por ejemplo para el caso de Colombia se desarrolló la arquitectura y el urbanismo de la mano de varios arquitectos extranjeros y de ingenieros y maestros de obra nacionales de forma similar a lo que ocurrió en México y en otros estados de esta América hoy latina tan extensa.

El período que nos interesa analizar en esta ocasión, son los últimos tiempos del siglo XVIII, cuando se encauzan los procesos independentistas, hasta las primeras tres décadas del siglo XX que significan la consolidación de la independencia y el Centenario de la misma (1810-1910) así como la definición y construcción de ciertos proyectos nacionales como ferrocarril y conexión regional, la transformación de la educación y el crecimiento industrial y económico, por ende, la renovación de las ciudades. En este sentido, Colombia y México como ejemplos del concepto América Latina, presentan una historia que se puede enmarcar en el término de Alejo Carpentier: "lo largo del siglo XIX".

Y luego de esos treinta primeros años del siglo XX, a pesar de parecer que se ha cubierto con el vacío de pensamiento que se requería para ser actual,  nacientes ideologías extranjeras se vislumbran como un nuevo imperialismo, se asoman al horizonte de estas naciones latinoamericanas y prometen un cambio positivo.  Se generan otra vez movimientos sociales y el territorio y su uso quedan a merced del consumismo y la especulación entendidos como progreso. Lo que ha ocasionado  fenómenos sociales como la migración que se convierte en un problema que afecta cada vez más al presentarse en las metrópolis, agrandarlas indefinidamente  y deshabitar a las zonas rurales y a los pequeños asentamientos urbanos cuyos habitantes sin arraigo a su lugar, sea por influencia o sea por la falta de poder adquisitivo y posibilidad de desarrollo económico, llegan a la ciudad y generan desarrollos urbanos que van alternando entre modelos anárquicos y directivas generadas mayormente a raíz de la especulación, llegan a resultados graves incluso catastróficos donde las consecuencias se pueden evaluar principalmente por:

•    Distorsión de escala espacial con pérdida de referencias
•    Pérdida de las relaciones sociales, presentándose falta de solidaridad, inquietud en cuanto a la seguridad y manifestaciones sectarias violentas
•    Ruptura del equilibrio entre lo urbano y lo rural, focalizando sólo lo esencial de las preocupaciones y de los proyectos de equipamiento en las metrópolis  y en la parte rural, el problema se presenta en un vacio socio-económico y cultural de grupos sociales olvidados cuya consecuencia entre otras es la desertificación del territorio
•    Derroche del espacio,  que es un recurso no renovable y especialmente de terrenos otrora cultivables, produciendo grandes e infinitos espacios urbanos con solares baldíos; todo lo que en conjunto mutila al entorno, y con ello, a variadas manifestaciones del patrimonio cultural

El retorno al desarrollo equilibrado es esencial  y deberá situarse a escala territorial, es ahí en donde lo patrimonial asociado a mejores prácticas participativas retomará todo su valor como base de nuevos desarrollos que podrán considerar entre otros la continuidad de la trama tradicional, el mantenimiento de la escala parcelaria y los modos de organización.

La reanimación de polos urbanos secundarios, la reutilización y desarrollo de modos de producción de energía alternativa y las formas de movilidad efectiva, apoyarán en el restablecimiento del equilibrio indispensable en la relación urbano-rural y el mantenimiento de sus habitantes.

Como uno de sus objetivos, el Centro de Investigación y Gestión en Patrimonio Cultural promueve el análisis y crítica constructiva en torno al manejo del Patrimonio Cultural y temas afines, ya que considera que la conservación es una acción que permite ahorrar recursos para incentivar la mejora de la calidad de vida.

Por ello este año, el Seminario 2011 ha sido titulado “Haciendo camino y forjando patria” en donde buscamos promover una visión internacional, nacional y local sobre la cuestión de desarrollo territorial bajo los precedentes relatados líneas arriba y que nos permitirán acotar nuestra percepción como nación, para ello contaremos con diferentes enfoques como lo son el histórico, el político y el urbano-arquitectónico que lleve a todos los participantes a expandir su conocimiento y a sensibilizarse en este tema.

La programación de este evento está considerada para los días 30 y 31 de marzo y 1 de abril de 2011, contando con una duración de 30hr. y se enfoca a jóvenes de nivel profesional con carreras afines a cuestiones de patrimonio.

Al efecto contaremos con la participación de la M. en Arq. María Claudia Romero Isaza experta en historia, teoría de la arquitectura y patrimonio cultural. Profesora-investigadora en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia; con el Ing. Inti Muñoz Santini, Director del Fideicomiso del Centro Histórico de la Ciudad de México y con el Mtro. en Antropología Raúl García Flores, profesor-investigar de la ENAH Chihuahua.



Publicado por: CGTI
Fecha de publicación: 2011-05-26 14:08:34
URL de este artículo: http://www.uach.mx/extension_y_difusion/2011/05/26/seminario_2011_haciendo_camino_y_forjando_patria/
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