MISIÓN:
El Centro Universitario para el Desarrollo Docente tiene como propósito
contribuir al cumplimiento de la Misión Institucional de la UACH. La
profesionalización del personal de la UACH se realiza a través
de la capacitación, asesoría, y actualización didáctica
y laboral mediante una infraestructura adecuada y por la aplicación de
tecnologías y metodologías vanguardistas en el desarrollo del
capital humano en edicación superior. El Centro Universitario para el
Desarrollo Docente aprovecha el valor del talento humano de la UACH para brindar
a su entorno las mismas oportunidades de desarrollo, para así contribuir
a su sustentabilidad.
VISIÓN:
El Centro Universitario para el Desarrollo Docente será una instancia
universitaria innovadora en la creación de espacios académicos
suficientes y necesarios para el mejoramiento continuo, tanto del entorno, como
del capital humano de la Universidad Autónoma de Chihuahua. La formación,
profesionalización, y desarrollo integral del personal universitario
serán los principios fundamentales que guíen sus actividades en
la búsqueda permanente de la calidad institucional.
FILOSOFÍA:
Sensibilizar al docente en la necesidad de adoptar un programa de formación
y actualización permanente, asistíendolo para el fortalecimento
de los rasgos que repercutan en la formación integral de las nuevas generaciones
de estudiantes universitarios.
VALORES:
* Compromiso: Anteponer el bienestar universitario y social a los personales
en el desarrollo laboral.
* Responsabilidad: Actuar de acuerdo al compromiso establecido con la institución,
respetando sus normas y reglamentos.
* Respeto: Brindar y exigir conductas que enaltezcan el sentido institucional
sin dañar la integridad de las personas.
* Confianza: Dar seguridad y certeza a los usuarios en cualquier actividad que
se realice, para crear un entorno favorable.
* Honestidad: Pensar, hablar, y actuar con apego a principios y valores morales.
OBJETIVO:
Crear espacios académicos para que el docente adquiera, perfeccione,
y certifique sus habilidades y herramientas didáctico-andragógicas
en un esquema que privilegie la innovación educativa; así como
metodologías diversas que propicien nuevas experiencias de aprendizaje
en el estudiante universitario para la resolución de problemas.
HISTORIA:
En la década de los setenta, la Secretaría de Educación
Pública en México y la Asociación Nacional de Universidades
e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) establecen un marco general
de planeación de la educación superior, dándole un importante
énfasis a la planeación y a la evaluación de la educación
superior. Por tal razón, surgen en el país diversos programas
y planes indicativos de desarrollo de la educación superior en los que
permanentemente se identifican acciones encaminadas al mejoramiento de la labor
docente, reconociendo así la necesidad de la actualización docente.
En la década de los noventa, y como resultado de los lineamientos anteriores,
surge el Programa de Modernización de la Educación Superior en
México; entre sus líneas de trabajo se ubicó: el mejoramiento
del nivel académico, evaluación institucional, mejoramiento y
adecuación de las funciones sustantivas de la educación superior.
En dichos programas nacionales, la Universidad Autónoma de Chihuahua
realizó importantes esfuerzos en la primera mitad de la década
y obtuvo un diagnóstico en el que se caracterizó a la Universidad
por Facultades y elementos que la componen. Así mismo, elaboró
un proyecto universitario orientado por la normatividad nacional para la modernización
de la educación superior.
A partir de 1992, anualmente se realiza un diagnóstico universitario
para formular el proyecto de desarrollo Institucional. En cada uno de estos
ejercicios de análisis y planeación, se establecieron los retos
y oportunidades así como las debilidades y fortalezas de la Universidad.
A través de estas herramientas de diagnóstico institucional, y
en atención a las recomendaciones de la ANUIES para lograr la transformación
del Sistema Educativo en México y el mejoramiento de la calidad del sistema,
así como los elementos de las Políticas Nacionales de Educación
Superior referentes a los programas educativos de la Universidad Autónoma
de Chihuahua, en el año de 1996 se creó una instancia específica
como parte de la estrategia universitaria de mejora continua, denominada Colegio
de Profesores.
En el momento presente, y con la plena intención de aprovechar la oportunidad
que representa una nueva visión académica impulsada por el C.
Rector C.P. Raúl Arturo Chávez Espinoza y colaborar decididamente
con los esfuerzos institucionales, se decidió realizar una serie de reuniones
colegiadas y representativas que permitieran plasmar la visión que la
UACH debe perseguir, a fin de lograr con éxito su misión en la
educación superior. Para dar respuesta efectiva a los indicadores de
calidad que propone en su Plan de Desarrollo Institucional 2004-2008 (PDU),
el Colegio de Profesores busca diseñar estrategias y realizar acciones
académicas que promuevan y faciliten permanente la formación integral
de los individuos, estudiantes y docentes, para desarrollar en ellos los conocimientos,
destrezas, habilidades y actitudes que les permitan responder con calidad y
pertinencia a las nuevas necesidades sociales y culturales.
Por ello, el Colegio de Profesores ha decidido actualizar su denominación,
con el fin de comunicar de una manera más amplia, clara y precisa sus
funciones institucionales para responder a su entorno y hacia quienes orienta
su Misión. La denominación que se ha propuesto es Centro Universitario
para el Desarrollo Docente.
En esta propuesta de cambio, participaron los integrantes del hoy Centro Universitario
para el Desarrollo Docente, y se contó también con la valiosa
aportación de académicos de reconocida trayectoria dentro de nuestra
Universidad, a través de diversos mecanismos de consulta. Es importante
mencionar que todas las aportaciones, sin excepción alguna, fueron debidamente
analizadas y tomadas en consideración. El Centro Universitario para el
Desarrollo Docente afirma su liderazgo educativo al ser pionero en el uso de
tales herramientas, lo cual marcará sin duda el derrotero que habrán
de seguir otras instituciones de educación superior en el país.